La polémica de la educación bilingüe en los Estados Unidos

Después de visitar con los niños que participan en un programa bilingüe en la escuela María Sánchez se hace evidente que ellos pueden dominar el inglés y el español. Es cierto que no es un caso de “la confusión cognitiva” de los dos idiomas. Los niños cambian el idioma en el cual hablan fácilmente y con fluidez. También, el lenguaje de los niños refleja su identidad y cómo ellos se relacionan con sus compañeros de clase. Es decir, ellos entienden y dan sentido al mundo en términos de un bilingüismo. No es posible eliminar uno de sus idiomas sin quitar parte de su identidad y su capacidad de interpretar quiénes son y de dónde vienen. Aunque se habló el inglés más que el español en la escuela por la mayor parte durante nuestras conversaciones, cuando los niños querían inspirar más respeto o atención usaron el español, especialmente con sus compañeros de clase. Es la manera en la cual ellos navegan dos culturas que no tienen siempre fronteras endurecidas. Su manipulación del lenguaje para entender mejor su experiencia (su experiencia también da forma a su lenguaje) es un testimonio de su capaz de adaptar a una vida caracterizada por la ambigüedad y las contradicciones. Los niños están creando una identidad nueva y fuerte para sobrevivir en un mundo que a veces trata de quitarla de ellos explícitamente.

Los programas de la inmersión inglesa ignoran el hecho de que el español es una parte esencial de los bilingües (los que hablan inglés y español por los propósitos de este ensayo). Su cultura es una mezcla e hibridización. Su lenguaje es la reflexión y conscientización de este híbridez. Sin la conscientización de su ser los bilingües no pueden formar una colectividad, y no pueden participar en la política. Por eso, las leyes recientes que impiden los programas de la educación bilingüe, como “Proposition 227” en California y “Referendum Question 2” en Massachusetts, son formas de represión que intentan proteger la jerarquía social y la cultura dominante. Estas leyes protegen a la cultura dominante porque si tienen éxito mantienen los bilingües fuera del centro político. Si los bilingües no pueden colectivizarse debido a la falta de identidad, historia, y el conocimiento de quiénes son no pueden llegar al poder. Es la relegación del bilingüe al inconsciente.

Coincidentemente, la escritura de “Referendum Question 2” que eliminó el programa de la educación bilingüe en las escuelas públicas de Massachusetts en 2002 disfraza lo que significa de verdad la ley. En cambio, la escritura apela a los de la cultura dominante y pone la ley en términos capitalistas que ellos entienden. Por la mayor parte, solo los latinos de Massachusetts la reconocieron como una amenaza a su poder y a su constitución como sujetos políticos. Esta dicotomía entre los votantes latinos y los votantes de la cultura dominante en Massachusetts muestra la experiencia sumamente diferente en cuanto a la identidad y la política de los dos. Estas leyes y otros intentos de eliminar la educación bilingüe nos hacen consciente de la relación entre el lenguaje y la política. Es decir, el control del lenguaje es el control político. No es sorprendente que las leyes que tratan de la educación bilingüe coinciden con la inmigración masiva, especialmente de los latinos. Se percibe la inmigración masiva en los Estados Unidos como una recepción ambivalente. Tal amenaza tiene que ser reprimida, real o no.

La construcción de las fronteras lingüísticas es un proceso político determinado por la jerarquía social. Los bilingües desafían la estructura estricta de la jerarquía social, y también desafían las oposiciones binarias. El bilingüismo es la reinterpretación del carácter del lenguaje social y las reglas pre-establecidas de lo que es el lenguaje social. A lo largo de la historia, los desafíos a la jerarquía social han sido reprimidos porque amenazan la estructura del poder. Tales amenazas tienen el poder de cambiar nuestras percepciones de cómo funciona el mundo, y de reinterpretar el carácter de nuestras relaciones con otros humanos y el mundo mismo. La investigación de la educación bilingüe puede provocar una reexaminación de cómo todos nosotros entendemos el lenguaje, la cultura, la política, y la identidad. Una investigación de la relación entre la política del bilingüismo y la economía profundizaría este tema. El endurecimiento de la identidad no apoya a la cultura consumidora, y es posible que la economía en los Estados Unidos juegue un papel en la desestabilización de la identidad bilingüe. La política del bilingüismo nos puede mostrar tantas otras facetas de la cultura americana y la cultura de los bilingües, la cual es la cultura americana en sí misma pero a la vez es algo diferente. El bilingüismo es una ventana a las dinámicas sociales y políticos que existen pero no son obvios en un nivel consciente.

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