↑ Return to Rose Lopez's Blog

Brasileros en Hartford

Hablé con dos personas de la comunidad brasileña de Hartford y les pregunte sobre sus experiencias en la ciudad y sus perspectivas en cuanto a identidad, raza y cultura. Ambas se autodefinieron como brasileñas y latinoamericanas. Mientras una separó la nacionalidad del grupo étnico, la otra mujer acepto que es tanto hispana como brasileña. Ambas reconocieron una división entre la comunidad brasileña y la comunidad hispana de Hartford. También dijeron que aunque habían logrado un mejoramiento en su estilo o manera de vivir, sienten que no mantendrían su nuevo estatus social o calidad de vida si regresan a Brasil.

Simone lleva 5 años en Hartford y junto a su esposo es propietaria de un negocio en la comunidad de Parkville. Su esposo lo estableció después de haber estado en Connecticut solo unos tres años y medio. Mujer de aproximadamente 35 años, casada con un hijo de edad escolar, explica que aunque reconoce que ha logrado disfrutar de una mejor calidad de vida en los Estados Unidos por medio de un mejor salario y tener su propio negocio, si regresa a Brasil sería regresar a su vieja clase social y a salarios muy bajos. Sin embargo, sí expresó el deseo de algún día regresar.

Al preguntarle sobre su identidad me respondió que es Brasileña primero y luego un poco de hispana, añadiendo que el brasileño se destaca por ser “mas alegre y llevarse bien con todos” a su alrededor. Dentro de la comunidad hispana de Hartford, ella siente una “división de raza” por parte la parte de la comunidad puertorriqueña, diciendo que este grupo se “separan de las demás culturas”, refiriéndose a los demás grupos étnicos de origen hispano que se encuentran en la ciudad de Hartford. Este sentido de aislamiento es marcado por la categorización racial que existe dentro de la cultura americana. Expresa que mientras en Brasil existen categorizaciones como “rubia”, “morena” y “negra”, los prejuicios y divisiones de raza son mayores en este país. Noté que Simone intercambia el uso del termino “raza”, “cultura” y no entiende el termino “etnicidad”. Por lo tanto, compara grupos étnicos por su nacionalidad, sin hablar de raza como factor de identidad.Por otro lado hable también con Esther, una joven universitaria de 23 años que viajó a Hartford para cuidar a su padre, un pastor que sufría de cáncer. Su padre lamentablemente falleció aquí y ella se quedó el tiempo restante de su visa para trabajar y ahorrar dinero. Regresará a Brasil a finales de este mes. Ella me parece representar la excepción del caso de muchos brasileños que, al igual que Simone, se sienten marginados dentro de un grupo de hispanos que talvez no los representa a su gusto. Esther articuló muy bien que de la parte de Brasil de donde viene, la región suroeste, la cultura hispana y portuguesa se han mezclado por la inmigración del latinoamericano a Brasil, en particular de ciudadanos Paraguayos y Argentinos. Ella sí se considera latinoamericana diciendo “Yo soy Brasilera y soy latinoamericana”. A diferencia de Simone, Esther expresa la falta de una separación entre las dos identidades y añade que, por lo general, al brasileño le “gustaría hablar español… pero no conseguimos aprender la cultura española/hispana”.

Esta identidad esta ausente de una categorización racial ya que, al igual que Simone, Esther reconoce que en los Estados Unidos al conocerse la persona “sicológicamente (mentalmente) procesa como te considerara dependiendo de cómo contestas” la pregunta de raza. Dice que ella tiene un “preconcepto diferente” ya que nunca vio nada diferente entre personas de razas distintas en Brasil, sino una diferencia en costumbres. Sin embargo, sí estuvo de acuerdo con Simone al decir que “el hispano se considera raza superior al brasileño y no es así” y que fue en Hartford donde ella aprendió la gran mixtura de razas y las barreras que estas categorizaciones forza sobre la sociedad. Esta división entre hispanos en Hartford representa, en su opinión, un cincuenta por ciento de esta población que excluye a otros grupos de etnia hispana. Es “totalmente una nueva manera de vivir… manera de hablar, andar, vestir, de cómo pensar… el inmigrante automáticamente cambia…”. Esta manera de vivir promete una mejor calidad de vida en todo aspecto incluyendo su educación y su ingreso salarial. Al preguntarle si pudiera mantener esta mejor clase de vida en Brasil, me contesto que “a no ser que hagas drogas y estés en vicios, la mayoría del tiempo [se viene] a trabajar” y muchas veces el inmigrante es ilegal obligándolo a “tener que trabajar mas de lo normal para comprar una casa, seguro de salud, medicamentos… trabajan mas para pocos servicios.. Aun así es mejor vida”. Por ende, el brasileño, se destaca, en su opinión, por “luchar durante situaciones de crisis, caerse y luego levantarse de nuevo; por ser persistente… muy trabajador. Como todo inmigrante.”

Me parece sumamente interesante como dos mujeres, una del noreste de Brasil y una del suroeste del país, vienen a Hartford y llegan a compartir experiencias similares en cuanto a ser introducidas a costumbres y razas distintas, reconociendo que no podrían mejorar su clase de vida en Brasil. Sin embargo, discrepan en cuanto a identidad. Simone tiene muchas reservaciones de ser llamada “hispana”, mientras que Esther considera que el término es inter-cambiable. Esther comentó sobre la educación; algo que no hizo Simone. Reconoció que si no se habla el ingles, es difícil encontrar trabajo y superarse en este país.

Al leer a varios escritores discutir el tema del Brasileño en los Estados Unidos y en particular Massachusetts, explican que el grupo brasileño aquí “take pains to diferentiate themselves…Because the Hispanics have a bad reputation in America, Brazilians are targets for discrimination if they’re mistaken for Hispanics. But as soon as you say you’re Brazilian, you’re recognized as a hard worker” (Sales, 181). Además articulan la dificultad que el brasileño tiene cuando le preguntan sobre su raza, reflejando así “a lack of clear understanding of concepts such as race, ethnicity, and nationality… Brazilians consider themselves as a unique ethnic group based on language, colonial history, and a deep nationalism” (Lourenco, 194). En estos dos aspectos, tanto Simone como Esther expresaron el mismo sentir al decir que el brasileño se caracteriza por ser trabajador, persistente y por la división que existe entre grupos hispanos y los brasileños en Hartford (en particular entre los puertorriqueños y los brasileños). Sin embargo, se dice, también, que el sentimiento prevalente entre el brasileño es que al venir a Massachusetts o a Connecticut experiencia un descenso en su clase social (Sales, 99). Yo no percaté este sentimiento en las expresiones de Simone o Ester. Al contrario, ambas efusivamente compartieron que han adquirido un mejoramiento en su estatus social en Hartford.

Es mi deseo personal que la comunidad brasileña y la comunidad puertorriqueña en Hartford puedan cerrar esta separación entre grupos. Durante mi infancia y adolescencia fui educada en Hartford y tuve compañeros de clase y algunos de mis mejores amigos de Brasil. Durante la semana éramos iguales, estudiantes americanos compartiendo las mismas experiencias de la vida. Sin embargo, vivíamos en diferentes partes de la ciudad (yo vivía en la avenida Wethersfield y en la calle South mientras que mi mejor amiga vivía en la calle Wilson), hacíamos nuestras compras de comida en lugares diferentes, en casa hablamos diferentes idiomas, la música que escuchábamos era distinta y nuestras iglesias eran distintas (yo iba a la Casa de Restauración, predominantemente puertorriqueña y ella iba a Asambleas de Deus, iglesia brasileña en la avenida Park). Retrospectivamente, hubiera deseado mejor unidad entre nuestras comunidades. Como se logra la unidad entre culturas en Hartford? Donde comenzaría? En la gente o en el gobierno municipal/estatal? Si el puertorriqueno trabajara mas fuerte para cambiar su imagen social y participara mas activamente hacia le mejoría de todos, ganaríamos el respeto de nuestros vecinos latinoamericanos y esto talvez ayudaría a todos. Es solo mi opinión y mi deseo.

 ester 1 

ester 2

simone

Leave a Reply